jueves, 6 de diciembre de 2007

Y dale con el informe PISA


Parece un virus. Y su fiebre se extiende sin remisión por las portadas de los diarios. Hablo del informe PISA sobre educación. Ése tan mediático del que todos discuten esta semana. Y a tenor de lo declarado, se podría afirmar que la mayoría no ha leído siquiera el resumen ejecutivo. Por cierto, lo puede usted descargar en Internet y dejar de ser uno más que habla sin saber de lo que habla. Los datos del Informe PISA, analizados de forma descontextualizada, hacen que unos se acuerden del padre y de la madre de la Logse, que otros hablen de los sabidos retrasos históricos, que el señor Campos esté moderadamente satisfecho, o el resto exija más recursos para la educación pública.

¿Acaso todos se han vuelto tan absurdos que no ven la realidad del dichoso Informe? PISA no evalúa lo que se les enseña a los alumnos en la escuela. Sino los conocimientos que poseen los jóvenes para integrarse en la vida adulta. Este punto no conviene ser olvidado. Recordemos cuál es el organismo que promueve el informe PISA: la OCDE. Y cuál es su objetivo fundacional: promover el desarrollo económico. Por eso sólo se evalúan capacidades cognitivas, y sólo en algunas materias educativas. Intencionadamente se dejan en el olvido otras capacidades. Muchas de ellas esenciales para el desarrollo personal y social de los jóvenes.

El informe PISA no trata de medir el grado de alcance de los objetivos educativos de cada país. Y aunque muchos crean lo contrario, no trata de establecer una clasificación internacional como si esto fuera el campeonato mundial de fútbol. Trata de investigar los factores que inciden en los resultados y extraer referencias y conclusiones sobre las políticas educativas. Esto es lo que dice el propio informe una y otra vez, incluso en bonitos recuadros en su resumen ejecutivo. Pero nadie los lee. Solamente leen el ranking de los 40 principales. Y de acuerdo con ese ranking, ése que aparece tanto en los titulares, a primera vista, los resultados no son para tirar cohetes. A primera vista, claro. ¿Alguien se ha parado a pensar qué significan 495 puntos en Ciencias o 487 en Lengua? Significa que no existen diferencias sustanciales con los países de nuestro entorno. Los jóvenes vascos están en el mismo nivel de capacidades que la mayor parte de los países desarrollados.

Seamos justos y dejémonos de chorradas. El Informe Pisa confirma que España en su conjunto se sitúa en la posición esperable en función de su PIB. Incluso ligeramente por encima de la posición que podría esperarse en función de su inversión educativa. Pero también evidencia una cosa ya sabida: no podemos pedir resultados brillantes con una inversión de segunda. Ése es el retraso histórico del que todos hablan.